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Marcos Peña está considerado como uno de los hombres que más ha contribuido a consolidar la cultura del diálogo y la concertación, tanto desde su labor en los distintos ámbitos de la Administración, como a través de su participación como mediador en convenios conflictos colectivos. Muy respetado, tanto por los sindicatos como por la patronal, que, destacan de él su afabilidad en el trato y su capacidad para conseguir el acercamiento de posiciones. De formación humanista, Marcos Peña, está considerado como un experto en relaciones laborales y, sobre todo, como un hombre que busca esa dimensión humana en el mundo del trabajo y de la economía. Es un lector impenitente, pero, sobre todo, es un verdadero especialista en novela negra. Licenciado en Derecho, ha sido Inspector Técnico de Trabajo y de la Seguridad Social, Consejero Laboral de la Embajada de España en Italia, Secretario General de Salud, Secretario General de Empleo, experto en el CES y consejero nato del Consejo de Estado.
P:¿Qué opinión le merecen las sociedades laborales como empresas generadoras de empleo y riqueza?
R:Desde una perspectiva puramente cuantitativa, estamos hablando de unas 18.000 empresas en la que prestan servicios en torno a 125.000 trabajadores. Estamos hablando pues de un colectivo de empresas con una aportación considerable al tejido empresarial y al empleo. Pero me gustaría resaltar un aspecto más cualitativo, el del papel de estas empresas como agentes para la conservación del empleo, porque es bien sabido que en un número considerable de casos, las sociedades laborales surgen como alternativa para la continuidad de los proyectos empresariales y, por tanto, del empleo. Desde esa perspectiva podemos decir que la contribución al empleo y al mantenimiento del tejido empresarial de las sociedades laborales tiene un significado especial.
P:¿Cree que este tipo de empresas puede hacer frente a la crisis en mejores condiciones que la empresa tradicional?
R:Si antes he hablado de la especialidad de las sociedades laborales para la conservación del tejido empresarial, ahora deberíamos recordar otra característica de estas empresas: la identificación más estrecha entre capital humano y organización de la empresa. La valoración del capital humano es el factor que robustece la posición de las sociedades laborales ante las situaciones de crisis.
P:¿Cree usted que está suficientemente visualizado el esfuerzo de la economía social en general, y en particular el de las sociedades laborales, a la hora de ser tenidas en cuenta en las grandes políticas del Gobierno?
R:Lo primero, reconocer el intenso esfuerzo que las organizaciones que agrupan a las sociedades laborales realizan para estar presentes en la vida pública. No es fácil hacer llegar los mensajes sobre la especificidad de este tipo de empresas cuando la actualidad económica tiene titulares muy gruesos y en bastantes casos alarmantes, pero creo que, al menos en los ámbitos más próximos a las decisiones económicas y sociales, el esfuerzo de las organizaciones representativas de las sociedades laborales sí produce sus frutos. Y, en todo caso, tengo que señalar que en el Consejo Económico y Social, la presencia de las sociedades laborales, con su representación dentro del Grupo Tercero, es una presencia activa en defensa de los intereses de aquéllas.
P:¿Qué perspectivas tiene para este mandato al frente del CES del Estado?
R:Creo que, más allá de las agendas que inevitablemente marca una actualidad económica y social aún sacudida por la crisis, es bueno que las perspectivas de actuación del CES estén firmemente asentadas en el cumplimiento de su papel legal: trasladar al Gobierno de la Nación criterios consensuados de los agentes sociales respecto de la situación socioeconómica de España. Y particularmente en una crisis que está cuestionando aspectos fundamentales de la organización económica, la labor de diagnóstico es importante, y más si es un diagnóstico concertado por quienes son en definitiva protagonistas de la vida económica y social.
P:La economía social está representada en el Grupo III del CES. ¿Cree que algún día se abrirá el debate para una mayor representación de este sector en el Consejo?
R:Conviene recordar que el CES es un órgano de participación que forma parte del marco más amplio de la participación institucional. Quiere esto decir que la totalidad de las organizaciones representadas en el CES forman parte de otros órganos de participación de carácter más sectorial y especializado, y que, lo que proporciona precisamente al CES su singularidad es que en él conviven un amplio grupo de organizaciones representativas de los interlocutores sociales y la sociedad civil organizada. Y de esta especialidad relacionada con su amplia composición, se deriva otra, que es su capacidad de realizar análisis de carácter general o transversal.
Desde esta perspectiva, no me corresponde a mí pronunciarme en posibles debates en torno a la representación en el Consejo. Lo que me interesa es subrayar que, con su actual composición, el Consejo ha sido capaz de debatir y de consensuar en torno a un muy amplio repertorio de temas.
P:Dado que estamos atravesando una coyuntura difícil, ¿podría el CES hacer propuestas económicas y sociales en forma de informes a iniciativa propia?
R:Ya he comentado que la labor del CES es fundamentalmente una labor de diagnóstico socioeconómico, y es sabido que los límites entre el diagnóstico de los problemas y las prescripciones para su solución pueden ser difusos. Por ejemplo, el pasado mes de marzo, el CES aprobó un Informe, elaborado a iniciativa propia sobre Sistema Educativo y Capital Humano, en el que se analizaba con profundidad el papel clave que para el desarrollo de nuestro modelo productivo tiene la superación de los problemas de nuestro sistema educativo. Y, hablando de modelo productivo, recordar también que desde hace ya varios años las Memorias anuales sobre la situación socioeconómica y laboral de España, venían alertando sobre las disfunciones del patrón de crecimiento de la economía española, relacionadas especialmente con los bajos niveles de productividad y el escaso valor añadido, unidas a carencias en la formación del capital humano.
P:¿Cuáles son los principales asuntos que van a ser debatidos en el CES?
R:El último trabajo del CES ha sido un Dictamen sobre el Anteproyecto de Ley por la que se establece un sistema específico de protección por cese de actividad de los trabajadores autónomos. Se está comenzando a elaborar un Informe, a solicitud del Ministro de Trabajo e Inmigración, sobre la situación social, económica y laboral de España en la perspectiva de un nuevo patrón de crecimiento basado en la cohesión el empleo y la productividad. Y, en paralelo a todo ello se están desarrollando también los trabajos de elaboración de la Memoria anual sobre la situación socioeconómica de España. |